miércoles, junio 10, 2009
motocicletas, vacaciones, otoño
martes, mayo 20, 2008
Ganas de bloggear
Se supone que volvía a escribir "mis cositas" acá cuando estuviera instalada en alguna oficina y con PC propia. (Qué chanta, no?) Instalada estoy pero en la Biblioteca las compus se comparten. Máquinas tenemos casi de sobra, pero no podemos conectarlas a la red. Te digo más: ni siquiera podemos enchufarlas porque parece que explota todo. Ya nos amenazaron los de informática; ya nos anoticiaron de que el nuevo cableado vendrá "pronto", que hay que esperar a que salga la licitación. Preguntale. Igual yo, muda. Porque a mí a la Biblioteca me une el amor y el espanto; algo así como una aberración en la que me siento profundamente reflejada. Tanto, que uno de los motivos por los que había dejado de escribir fue que en un punto este blog se había convertido en un diario de las cosas que pasaban en la BN, y me empezó a joder un poco.
Otra de las razones fue que empecé a autocensurarme bastante: que esto no lo pongo porque fulano qué va a pensar, que borro el último post porque me puede traer problemas. Ahora, no es que haya tomado la decisión de fluir al natu, sino que más bien fue ella la que me tomó a mí, como quien no quiere la cosa, sin bombos ni alharacas. Quizás fueron todas las sorpresas del año pasado y las de éste... Ni idea. La única certeza es el impulso repetido de volver. Así que aquí estamos.
jueves, septiembre 20, 2007
Aclaración para los seguidores*
Malala pregunta por qué no postear todo en el Blog y ya. Es que son universos muy distintos, querida M, muy distintos...
*Entre los que porsupuesto no faltan enemigos.
miércoles, septiembre 05, 2007
Oficina con vista al mar
martes, septiembre 04, 2007
En el día de la fecha
2. En el colectivo mandaste mil y un mensajes de texto que tenías pendientes.
3. Hiciste un berrinche en la BN porque señores estás harta de ser paria.
b) comer en el subte ya no da.
b) durante esta última hora te viene saliendo bastante bien la actitud garombol.
martes, agosto 07, 2007
Misión imposible
viernes, abril 06, 2007
Si pudiera escribir como si fuera otra, una que no mencione nunca el nombre verdadero de los demás. Hay que ver si me sale construirme sin estar todo el tiempo remitiendo a los otros; hay que ver si consigo sentirme bien así. Quizás me resulta imprescindible referirme a él, a ella; decir a como dé lugar mi ésta, tu aquel.
Pasé todo el domingo viendo películas de las que hacen llorar y después una sobredosis de La República Perdida. Y el lunes, para rematarla, todos los documentales de Malvinas que encontré. Increíblemente, lo que necesitaba, ni más ni menos, era una buena cachetada de la real realidad.